Si bien el triunfo de ayer sirve para salir -momentáneamente- de la zona de descenso, falta mucho aún para estar tranquilos y aspirar a escalar posiciones. La defensa sigue siendo el punto flaco del equipo y la sola presencia del uruguayo Martínez no va a solucionar el problema de la noche a la mañana.
La delantera tampoco se salva de las críticas, los delanteros no asomaron como se esperaba y para colmo Henry Quinteros falló un penal que no tiene perdón, sobretodo porque necesitábamos asegurar el marcador con un Aurich que estuvo bastante cerca del empate sin jugarse un gran partido.
En fin, todavía vamos a sufrir un poco más con este equipo antes de que se logre consolidar en el campo. Lo de ayer fue un 1-0 que debe servir como punto de partida (uno más en esta campaña) para poder salir definitivamente de la zona de descenso e ir preparando la campaña del próximo año. Obviamente después de elegir un nuevo Presidente.
Se viene una para obligada por eliminatorias y luego el clásico de visitante. ¿Dónde se jugará? francamente no me importa, pues sea en la cancha sintética del Nacional o en el gallinero de Gremco Estadio de Ate (imposible creo), ese clásico debe ser nuestro. Estemos en la punta o en el fondo de la tabla, a los hijos hay que tenerlos disciplinados.