El último sábado Alianza estrenó director técnico. Miguel Ángel Arrué alineó a su primera oncena en canchas chilenas, en amistoso a beneficio de los damnificados del terremoto en el sur del Perú: Vale. Se mostró un juego distinto (o esbozos al menos) y no se perdió en el debut: Vale, también.
Al "profe" Arrué siempre le ha preocupado tener un equipo que trate bien el balón, y que respete el orden en todas sus líneas. Se utilizó una base de la oncena que venía trabajando su antecesor Diego Aguirre. La escuadra "íntima" no desentonó, tanto que sorprendió ver a un Santiago Salazar rápido en algunas coberturas, y a un Marko Ciurlizza aplicado en su labor de recuperación de pelota, por citar un par de ejemplos.
El duelo ante Colo Colo fue parejamente disputado, con ocasiones de gol para ambos equipos y juego rápido durante varias secuencias del partido. Arrué apostó por Benavides, quien acompañó a Flavio Maestri en el ataque íntimo. Se pudo observar a un Maestri mejorado, intentando volver a ser el delantero que trajo felices jornadas a la blanquiazul. Lo cual avisa que si se reencuentra con las redes contrarias, podemos empezar a sonreír.
La defensa se paró con 4 en el fondo, siendo Salas e Iglesias los laterales, mientras que Arakaki y Salazar los encargados de proteger la valla de Pinto. El "chino" aprovechó las pelotas paradas cobradas a nuestro favor, para lanzarse al ataque en busca de un cabezazo que pudiera darnos la ventaja. Pero el cero a cero no se abriría nunca, pese a que los colocolinos anotaron en el segundo tiempo con un tanto que fue anulado por el juez.
El medio sector estuvo ocupado por Zegarra y Ciurlizza en la tarea de marca, y por el ecuatoriano Saritama, quien creó situaciones de peligro y se convirtió en la manija, y Viza, quien fabricaba fútbol por el flanco izquierdo. Arriba, como sabemos, iban Maestri y Benavides, quien aún encuentra dificultades cuando encara al rival. En resumen, fue un equipo de experiencia el que mandó al gramado el profesor Arrué, pero fue notorio el orden que esta vez tuvo.
Ya en la segunda etapa, los cambios hicieron posible que un par de jugadores de la cantera ingresaran a jugar: Reyes y Soto, quienes se animaron a combinar con los otros ingresados, Sotil, Alvarado y el paraguayo Acosta.
Un debut como este sirve para ir amalgamando un equipo compacto, comprometido y seguro de su capacidad conjunta. El rival, Colo Colo, fue un cuadro exigente y más aun de local; lo cual indica que, de seguir trabajando teniendo como finalidad levantar al equipo, podrá consumarse lo que anhela el hincha blanquiazul: asistir al estadio y salir satisfecho con el triunfo, 3 puntos en el bolsillo y creer. Creer que todo es posible.