En los últimos tiempos, los lugares de altura habían sido pésimos para el Alianza Lima de Gerardo Pelusso. Por lo menos, triunfos no había conseguido. Menos en medio de rachas tan negativas y extensas como la que había acumulado de ocho partidos sin conseguir la victoria, lo que lo puso muy abajo en la tabla de posiciones.
Arequipa vio llegar a un Alianza decidido a cambiar, por si fuera poco, hasta de camiseta. Ayer los íntimos dejaron la blanquiazul tradicional en casa y optaron por una blanca que les quitó, quizá, un gran peso de encima.
El primer tiempo lo jugaron esperando los errores del equipo local. Acabaron la primera mitad sin goles y Pelusso decidió el ingreso de Junior Viza para el complemento. Este cambio le dio mayor alegría al juego íntimo y apenas se reanudaron las acciones, el volante anotó el primer tanto (47'). Pero Holsen, con toda su experiencia, empató a los 65' y angustió a los íntimos, porque además de luchar contra el reloj, se quedaron con un hombre menos por la expulsión de Viza, hasta que en el minuto 88 Ismael Alvarado ganó por arriba y de cabeza anotó el 2-1 definitivo, que enciende las esperanzas de acabar entre los seis primeros del Apertura.