El gol del “Cholito” le había cambiado la cara. Al engreído del gran “Cholo” le dio un abrazo como cuando saluda a su hijo, lleno de cariño. Minutos después, Gerardo Pelusso casi se cae de espaldas. El gol de Neyra le partió el alma. Al menos pensaba quedarse con un punto, pero ni eso. Ahora Alianza está peor y él DT lo sabe.
Se quejó, una vez más, que su equipo tropezó con la misma piedra, como la canción de Julio Iglesias. Y en cuestión de amores, hinchada-equipo, nunca ha de ganar. Y así es, pues, al menos, el “Comando” y todos sus afines ya le han perdido confianza y eso es peor que una derrota.
“Para nosotros el partido tuvo dos etapas, una hasta cuando perdimos el penal, en la que dominamos y mandamos en el campo y merecíamos el gol. Pero después de ese penal fallado se perdió la seguridad”, fue su primer comentario postpartido.
“El encuentro se hizo parejo y ellos consiguieron el gol, luego fuimos rearmando las cosas y empatamos”, agregó contando que todavía tenía esperanzas en el triunfo.
“Sin embargo, luego volvimos a cometer los mismos errores de siempre en defensa y nos anotaron el segundo. El factor sicológico fue determinante en este partido”, se quejó Pelusso. Estaba muy dolido y angustiado. Sospecha que se vienen días muy difíciles para su permanencia en Matute.
“Por la entrega de mis jugadores lo mínimo que merecimos fue el empate, eso era lo más justo, pero los goles son los que mandan”, reconoció al final el DT de Alianza, que se fue en medio de la oscuridad y de gritos de desesperanza de los seguidores de su equipo que, ahora, lo menos que quieren es que les digan que han perdido con el “compadre”. Esa es una burla imperdonable.