Terminó el campeonato con otra derrota blanquiazul. En cuatro partidos a lo largo del año no pudimos quitarle ni un punto a las de Ate y eso molesta. Tenemos un técnico con recorrido que se dejó ganar por uno que recién está comenzando su carrera. Pero esto es fútbol y, como tal, siempre da revanchas. Sólo queda aprender de los errores cometidos y trabajar con un objetivo fijo, pero sobretodo, trabajar juntos, con esmero y honestidad. Alianza Lima debe volver a la intimidad que ha perdido en los últimos años. Hoy vemos un Club donde predominan las peleas por el poder, por intereses personales, por ganar dinero a costa de los jugadores; vemos jugadores mercenarios que con el pretexto de 'ser profesionales' sólo buscan servirse de Alianza cuando debería ser al revés. Todos debemos meditar sobre lo que se hizo en este 2009 para no repetir los mismos errores, porque TODOS fallamos este año, no sólo el equipo o el técnico.
Hasta que Aguirre usó la cabeza. Fue la única forma de romper el empate en Chimbote ya que con los pies fallaron innumerables ocasiones, tanto Aguirre, como Fernández y Sánchez. A pesar de estar marcado, Montaño pudo armar suficientes jugadas como para terminar con un marcador holgado, pero adelante faltó calma para colocarla.
Otra fecha terminó y Alianza Lima sigue firme camino al título. Con el triunfo ante Cristal y la caída de un Juan Aurich que cada fecha se desinfla más, nos pusimos a cuatro puntos de los 'chiclayanos' (es un decir, pues o son limeños o son colombianos en ese equipo) y esta semana jugamos de visita en Chiclayo, ocasión perfecta para darles el puntillazo y sacarlos de la final.
O hasta que renueve con Alianza, lo primero que pase.
Uno de los temas del momento en el fútbol nacional es la situación de Aldo Corzo en Alianza Lima. Al joven defensa blanquiazul lo han metido a la 'congeladora' y en Matute no se le toma en cuenta ni para preguntarle la hora. ¿Los motivos? las conversaciones 'bajo la mesa' que llevó a cabo con el Club Deportivo USMP (léase, la Harvartín) y la firma de un precontrato comprometiéndose a jugar por los próximos dos años por el equipo blanco. Todo por la módica suma de 6,500 dólares mensuales y una prima de 30,000 dólares.
Vergüenza o indignación, difícil definir los sentimientos del hincha blanquiazul al ver cómo Aparicio fallaba un penal que hubiera servido para manejar con tranquilidad el partido; o ver cómo fallaban consecutivamente los "delanteros" de Alianza ante un José Gálvez que vino por el empate y por poco se lleva un triunfo de Matute. O peor aún, ver a Uribe colocándole el balón a Johan Sotil para que anote ante un Forsyth que poco o nada podía hacer.